“El Mundo no es, el mundo está siendo”
Con estas sencillas palabras del educador y pedagogo brasileño Paulo Freire podemos vivenciar y dar respuesta a una realidad continua en nuestras aulas. Somos los encargados de formar a los ciudadanos y ciudadanas del mañana, somos encargados de formar personas para nuestro futuro.
Por tanto no podemos basar nuestras prácticas pedagógicas en teorías o planes didácticos anticuados y que intentan formar futuros ciudadanos de una forma obsoleta y que no corresponde con la realidad actual.
Las nuevas tecnologías han entrado de lleno en nuestros hogares, trabajos, etc., es decir, en nuestra vida cotidiana. Los más pequeños de la casa en muchas ocasiones son capaces de saber manipular y controlar estos objetos tecnológicos antes que los mayores. Se está produciendo un cambio pero, ¿está la escuela preparada para ello? ¿Y sus docentes?
Hablamos en muchas ocasiones a nivel educativo de las Escuelas 2.0 ¿pero sabemos realmente a lo que nos referimos? ¿Conocemos y aplicamos sus propuestas? En el Proyecto de Investigación en España titulado; Visiones y prácticas del profesorado ante el programa escuela 2.0. Un análisis comparado entre comunidades autónomas. (http://ntic.educacion.es/w3//3congresoe20/Informe_Escuela20-Prof2011.pdf) se recoge lo siguiente:
“El profesorado, en su mayoría, reconoce que la Escuela 2.0, está provocando la llegada masiva de tecnologías a las aulas (disponibilidad de ordenadores tanto a docente como alumnado, PDI, y acceso a Internet). Sin embargo, los materiales didácticos tradicionales (como son los libros de texto y las pizarras) siguen siendo los recursos más empleados en las aulas Escuela 2.0. a pesar de la abundancia de la tecnología digital. Más del 50% del profesorado dice utilizarlos todos los días. Por el contrario, solamente un cuarto del profesorado indica que emplea diariamente los ordenadores e Internet.”
Esto es una pequeña visión de la realidad escolar en la que conviven el alumnado y el personal docente, aunque podemos analizar otras cuestiones que se abordaran en futuros artículos, y que pone de manifiesto la importancia de que la escuela sea un canal o medio dotado de los recursos adecuados que harán que la práctica educativa forme en todos los aspectos y capacidades a nuestros hijos e hijas.